lunes, 16 de febrero de 2009

805: Respuestas Nocturnas




Un coco más. Haremos... ¡otro final!


¡Buenas noches!
¿A qué te dedicas?
¿Cuál es tu profesión?
¿Cuantas letras tiene tu profesión?
Me preguntó la presentadora
De teleconcurso.

Absorto, parome a pensar
y afirmé con inercia
mientras decía -no sin querer-
“Ocho -aprender-”.

Y acerté, sin merecerlo,
el concurso más inútil
de toda la velada.



[...] Así continuaban pasando las noches y, a lo lejos, en el horizonte, seguía sin aparecer un ápice de cordura. Tan sólo se oía el insoportable chasquido de dedos que contínuamente le hacía reflexionar sobre la genial idea de cambiar a su madre, su querida madre, por aquella lavadora automática, que le permitiría incorporarse a un nuevo oficio. El Encantaplumas le llamaban. Sabía que lo necesitaba y, en cualquier instante, iba a ser suyo...